Viendo que para muchos clientes una excursión al probador supone demasiado lío, Old Navy instaló stands de Cambiado Rápido en medio de la tienda, permitiendo que los clientes agobiados con el tiempo se prueben convenientemente prendas individuales.
En junio de 2011 presenciamos como el retailer de moda para el mercado masivo Topshop lanzó su Personal Shopping Suite (Suite de Compra Personal) en la tienda buque insignia de Londres en Oxford Circus. Con cinco personal shoppers cubriendo toda una gama de estilos, y aderezado con Xbox y áreas de bar, realmente se anima a los compradores a gastar durante tanto tiempo como sea posible usando el servicio gratuito.
MyBestFit es un servicio gratuito presente en diferentes de centros comerciales estadounidenses. Los clientes entran en un escáner de cuerpo entero antes de ser aconsejados sobre cuáles son las diferentes tallas que mejor les quedarán de cada marca.
En enero de 2011, ng Connect, en asociación con la marca francesa de belleza L’Oreal y el retailer estadounidense Bloomingdale’s desveló el “Estilista Virtual Personal”; un concepto de retail diseñado para facilitar la compra tanto a consumidores como a marcas. Los compradores visitan un escáner 3D en tienda para recrear un avatar online al que se puede acceder en tiendas participantes vía un quiosco con espejo interactivo.
La aplicación SnapShop Showroom app (Exposición de la Tienda de Fotos Instantáneas) ofrece la oportunidad a los compradores estadounidenses de probar muebles de una variedad de vendedores en sus propios hogares usando realidad augmentada. Los usuarios elijen un producto y entonces superponen la imagen en sus casas usando la cámara de sus dispositivos electrónicos. Los consumidores pueden tomar imágenes y enviarlas a las redes sociales o vía email si quieren compartirlas con amigos. Están disponibles links para comprar el mueble real fácilmente a través de la aplicación.
Los joyeros de lujo con sede en Reino Unido Garrard crearon una experiencia para “probarse una tiara virtual” en el escaparate de su tienda como una parte de la inciativa Street Lights de Vogue en mayo de 2011. La tiara de de diamantes y rubíes de 100.000 GBP brillaba y centelleaba conforme la persona movía su cabeza.